La tristeza que tienes en el alma, es la que te hace sentir que no hay nada para ti, fuera de tu ser. Pero es también esa tristeza, la que te dará la oportunidad de ser aquello que debes ser. La persona fuerte, e independiente a la que todos deberíamos aspirar, se encuentra detrás de dolores del alma, detrás de sufrimiento insoportable.
Ahí, en el vacío de la desesperación, ahí donde los débiles se quedan, es donde nacen los seres más hermosos de la vida. Todo depende de la fuerza.
Y está bien no ser fuerte, pero si lo que se quiere es seguir, no queda más que ser fuerte. Apropiarse del dolor y seguir adelante con la misma intensidad con la que se fue rechazado. Al final, todo esfuerzo deberá tener resultados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario